Estoy intentándolo

Trato de ocuparme de varias cosas durante el día, miro Netflix o lo que sea para distraerme, leo y trato de no pensar(te) pero no lo logro porque algo dentro de mí me dice que a vos te pasa lo mismo.

Ya sé que no se pueden comparar tus actividades con las mías porque debés estar ocupado mucho más tiempo que yo pero como conozco tu mente creo que en los minutos de silencio que te rodean, me cruzo por tu pensamiento.

Anoche me preguntaba si mi decisión había sido buena o no y tuve un primer impulso de terminar con esto, llamarte y decirte que no tenía sentido, que este tiempo de silencio y separación que impuse me duele más que a vos y que volviéramos todo.para atrás pero fue solamente eso, un instante de locura que la razón arrancó de cuajo veinte segundos después de haber nacido.

Me enviaste una foto, te gustó una mía y te ocupaste de que lo supiera y de esa manera «el no saber» se vuelve imposible porque es como si nunca me hubiera ido de Caleta.

Extraño a futuro, ¿entendés?. Sé que puede pasar un año entero (o màs) hasta que nos reencontremos y eso me agobia desde ahora.

Tengo ganas de abrazarte como lo hice durante el último mes, de jugar y reírme con vos, de ver tu cara al cortar las rodajas de limón para nuestro tequila, extraño todo lo que construimos.

Siento que te pasa lo mismo.

No puedo estar equivocàndome tanto y sin embargo debo intentarlo hasta el final, tengo que darte aire y paz aunque me duela así, como ahora.

Inicio

Es el primer día en el que pienso en vos todo el tiempo y lo único que puedo hacer es imaginarte caminando por el jardín, entrando a casa, abrazándome, quedándote un segundo en ese abrazo mientras tu cuerpo se afloja, suspirando bajito y la única frase que quema mi mente es ¡cómo duele extrañarte tanto, la puta madre!

Diseñando amores

Yo quiero que el mío sea

  • Aguerrido
  • Sensible
  • Divertido
  • Cómplice
  • Protector
  • Un poquitín ingenuo
  • Sensual
  • Desfachatado
  • Con sentido del humor
  • Curioso
  • Compañero
  • Libre
  • Creativo
  • Respetuoso
  • Caballero
  • Melancólico
  • Reflexivo
  • A veces solitario
  • Que se permita llorar
  • Y tenga un toque de mágica locura.

Ya sé… un amor así sólo existe en las novelas de televisión pero no pierdo las esperanzas, que al fin de cuentas Dios sabe que me lo merezco.

Delivery nocturno

El único momento en el que me siento segura y en paz en esta ciudad de la furia es por las noches.

La madrugada se encarga de traerme hasta mi habitación, como cualquier delivery, una dosis de silencio y paz que me cubren como un manto invisible y sirven de escudo por si acaso me sintiera amenazada por algún recuerdo inoportuno.

Pero dura unas pocas horas porque el sol es implacable y aunque ame a la luna siempre termina llevándola amorosamente hasta su morada y exponiéndome así a los vaivenes diurnos que tanto desagrado me causan.

Un motivo

Creo que uno de los tantos motivos por los cuales amo definitivamente el mar es porque, además de su furia y su misterio, cuando lo contemplo mi vista no tiene obstáculo alguno, por más que pase horas y horas frente a él nada se interpone entre mi mirada y el más allá, el horizonte no tiene límites, nada se eleva por encima de él, se convierte en inconmensurable.

Amaranta Buendía

La hija menor de José Arcadio Buendía, Amaranta, creció en compañía de Rebeca; no obstante, sus sentimientos por su hermana adoptiva cambian ante la aparición de Pietro Crespi, ya que ambas se interesaron en él durante su adolescencia y nace una rivalidad entre ellas. Cuando Rebeca se casa con José Arcadio, Amaranta rechaza cualquier hombre que la busque, incluyendo a Pietro Crespi, quien la corteja después de que Rebeca lo deja, pero lo rechaza de tal modo que hace que éste se suicide por ella. Tiene un breve romance con su sobrino Aureliano José, a quien ella crió luego de que su padre se fuese a la guerra, y en un intento final por dejar su soledad, toca al nieto de su sobrino José Arcadio (hijo de Fernanda y Aureliano Segundo) de forma inapropiada cuando tiene tres años de edad. Muere soltera y virgen después de haber tejido y desecho durante poco más de 4 años su propia mortaja. Es un ejemplo de una mujer que rechaza el amor porque tiene miedo de enfrentarse a su propio corazón.

A strange woman walking on Mars?

Puede ser perfectamente posible porque así me siento desde ayer, como una mujer extraña caminando sobre la superficie de Marte.

En algún momento de este último mes me perdí inexorablemente, siento que no soy la misma que era hasta hace un tiempo atrás y lo que veo cuando cierro los ojos y apoyo la cabeza en la almohada no me gusta para nada.

No sé cómo llegué a Marte aunque sí sé por qué llegué hasta allí y por momentos me siento una completa idiota.

He amagado con cortar lazos mil veces y no por una simple «amenaza» sino porque lo creía necesario de verdad pero nunca pude, no tuve voluntad, fuerzas, ganas… qué se yo! pero ahora siento que puedo porque lo que vivo está inmerso en una burbuja y no me lleva a ninguna parte.

Tengo una mezcla de sensaciones enorme dentro de mí… decepción, pena, cansancio, hastío, verguenza de mí misma, rabia, frustración y para llevar todo esto dentro de mí prefiero arrasar con todo y empezar de cero como hago casi a diario con otras cosas de mi vida.

Mientras tanto seguiré siendo una imagen indefinida caminando sobre una superficie extraña.