Vértigo

Comenzó la cuenta regresiva, me voy en 7 días y de ahí en más deberé caminar por la cornisa durante 8 meses hasta que toque dar EL GRAN SALTO hacia el abismo del 26 de Diciembre.

Y anoche de pronto y sin previo aviso, sentí miedo.

Sentí el mareo que provoca el vértigo y me pregunté si esa maravillosa aventura que tiene fecha de nacimiento para después de Navidad, al mismo tiempo no será la muerte de la magia que nos cobija aquí.

Lo miŕe mientras le contaba esta sensación, le pregunté si no le sucedía algo parecido y respondió que me entendía pero que no dudaba como yo porque aún reconociendo que este lugar es mágico, lo que nos une  somos nosotros mismos y todo va más allá del lugar.

Lo sentí tan seguro! Su voz era tan firme como su mirada y al ver en él lo que a mí me faltaba, le pedí que me ayudara sosteniéndome cuando flaqueara pensando que lo que construímos podría derrumbarse
con un solo soplido.

Es raro, no suelo tenerle miedo a estas cosas pero ahora hay demasiado en juego.

Serán largos y tensos meses pero si por un segundo cierro los ojos y pienso en ese aeropuerto, en esa noche que va a existir porque así está escrito, no puedo dejar de sonreír.

43

Ayer hubieras cumplido 43 años si Dios no te hubiera necesitado tanto hace diez años atrás.

Como cada día de mi vida desde que te conocí, te recordé.

Estuve tres horas en la playa escuchando música,cantando, mirando el mar, el cielo y pensando que desde algún médano me contemplabas en silencio.

Repasé mi vida desde que te conocí hasta ayer y mucho de lo que soy es gracias a vos.

Siempre pensé que esa More que nació por vos murió con tu muerte pero descubro que no fue tan así y eso me alegra.

Ayer fue un día doblemente especial y por momentos sentí que en lugar de regalarte algo a vos por tu cumpleaños, eras vos quien me hacía el regalo.

Quizás mi regalo fue demostrarte que tengo, como ayer,chispazos de felicidad pero sé que el mejor, el más grande y el que más orgulloso te va a hacer sentir será el día en que comience a escribir la increíble historia de amor que tuvimos.

No me gusta usar el siempre y el nunca pero seguramente quedarás grabado en mí como el amor más grande de mi vida.

Senza la pazienza

Es verdad que soy ansiosa, que mis tiempos no coinciden nunca con los del resto porque en una regla general de la vida pero reconozco que mi ansiedad agrava la situación.

Por otro lado, y en algún otro momento de mi vida, supe tener una reserva de paciencia casi colosal pero se consumió con los años y hoy tengo un umbral de tolerancia extremadamente bajo.

Posiblemente se eleve un poco en cuestiones que me importen más allá de lo común pero cuando veo que aún en esas circunstancias todo comienza a enroscarse como una serpiente a punto de atacar o irse a descansar, la alarma del límite se enciende y comienza la carrera hacia el hastío.

Creo que es lo que me sucedió esta mañana. Tengo la costumbre de bancar a muerte a quienes amo pero aprendí a preservarme un poquito de la lógica enajenación del prójimo.

Si planeo algo con alguien (lo que de por sí ya es todo un logro sabiendo que soy de las que hace todo sola), me encanta que todo sea consensuado y si es SI es SI con voluntad y ganas por ambas partes, lo mismo si es NO pero el gris, el «Dale, sí, vamos» dicho en voz baja me sabe a «Bueno, dale, te digo que sí así me dejás de joder porque ya no te soporto más».

En cuanto detecto algo así, quemo todos los papeles porque ya no me queda más paciencia para seguir lidiando con la otra parte y menos ganas aún de tocar el tema.

Si nos embarcamos en una que sea para que se disfrute de principio a fin de a dos, no tirando yo sola del carro y gastando el doble de energía.

Eso sumado a otro montón de cosas hizo que esta mañana se me terminara la paciencia y que el plan que tenía para finales del 2016 quede a cinco minutos de caer en el abismo.

Estoy agotada, el año recién comienza y ya siento que voy por el mes de Octubre y no puede ser, no quiero este cansancio emocional que tengo.

Todos los días me repito lo mismo: quiero ser feliz, quiero ser feliz y no puede ser que me meta sola en jardines que antes de llegar a la felicidad terminan con mis fuerzas.

Ya estoy grande para ciertas cosas y si no supe poner límites antes, es hora de que aprenda pero por mí, por mi tranquilidad, por mi tan ansiada búsqueda de la paz y la felicidad.

Se me terminó la paciencia.

Hasta acá llego.

Seguiré siendo incondicional pero habrá cosas con las que no jugaré ni contaré más para mí ni para el prójimo.

Como digo siempre: buena tal vez, pelotuda NUNCA.

Nada funciona

Intenté ver películas aburridas para dormirme pero no dió resultado.

Me tomé un vaso EXPLOSIVO que tenía desde champagne hasta cosecha tardía y ni cosquillas.

Armé un cigarrillo (esta vez bien, ni yo lo puedo creer), lo fumé y lo único que me provocó fue sentarme en la cocina de cara a la pared para hablar en voz alta como si pudieras escucharme.

Subí a la habitación, abrí la lata de pintura bermellón para pasar por encima del enduído que había dejado Carlitos y tampoco me valió de nada.

Al fin de cuentas comprendí que nada de lo que haga va a funcionar sencillamente porque no estás vos, porque muchas de estas cosas las hicimos o las pensamos juntos y mientras eso sucedía nos divertíamos hasta reírnos sin parar.

No tengo un solo elemento a mano que me salve de extrañarte, de pensar que cada cosa que hago ha cambiado de color desde que no te veo más y eso que hoy es la primera luna de llena de tal vez doce hasta que nos volvamos a ver.

¿Quién me iba a decir que te iba a extrañar tanto?

Las cosas que hago salen de manera mecánica pero a algunas les falta espíritu y cuando siento eso me pregunto si vos también trabajarás en piloto automático, si en algún momento del día sentirás que eso que antes hacías conmigo ahora lo hacés igual pero algo le falta.

Soy como uno de esos Mehari que vimos por todos lados y queríamos comprar pero sin nafta. Por fuera se ve divino pero cuando colocás la llave para arrancar, no hace contacto e inevitablemente hay que bajar para empujarlo.

 

Pura nostalgia

Hoy, sin proponérmelo, encontré en mi máquina un montón de fotos tuyas que no recordaba que las tenía y me deje llevar por la nostalgia, sentí que si me demoraba dos segundos en alguna de ellas iba a levantar el teléfono para llamarte y decirte que te extraño, que te quiero, que se me complica sentir que el tiempo pasa tan lento aunque siempre marche al msimo ritmo cada año.

Pero no hice nada de todo eso, se ve que me está ganando el desafío que me impuse o la estupidez con la que nací.

Igual, para que lo sepas, puedo escribirte con letras de molde que te extraño que te quiero, que daría todo por bajarme del avión, ir a buscarte, abrazarte y volver o sorprenderme al verte parado frente a mi balcón para que te lleve de la mano al jardín japonés, como alguna vez lo soñaste.

 

Lo que nos une y lo que nos separa

Recién estaba pensando en la manera de ser que tenemos y empecé a hacer una especie de lista de todo lo que los une y nos separa

Nos une

  • El misterioso lazo que nos ató silenciosamente la primera vez que nos vimos
  • El amor infinito que tenemos por los perros
  • Esas ansias de vivir que se nos escapa por los poros
  • La extraña manera de entendernos sin hablar
  • Pensar lo mismo y al unísono
  • La música
  • El mar
  • La fotografía
  • El cine
  • El mismo sentido del humor
  • La pasión por viajar
  • El querer probar siempre algo diferente
  • El tequila
  • Dormir tapados hasta la nariz en invierno pero con las ventanas abiertas o el ventilador de techo encendido
  • Los abrazos
  • La honestidad
  • La necesidad de tomarnos de las manos
  • Sentirnos libres

Nos separa

  • La distancia
  • Tus silencios
  • Mi manía de pensar por vos
  • Las malas decisiones que tomamos
  • Los distintos ritmos que tenemos para hacer las cosas
  • Tus grises
  • Mis blancos y negros

 

A simple vista es más grande la primera que la segunda lista.

Dejaré que sea el destino quién decida cuál de las dos va a definir esta historia.

Comenzó el 2016

Trescientos sesenta y seis días para adueñarme de ellos y ser todo lo feliz que pueda o dejarlos pasar como si tal cosa.

Lo único que ME pido es fuerza de voluntad, coherencia, resistencia, fidelidad y la sabiduría suficiente para combinar todo esto a mi favor.

Iré por él, no lo dejaré escapar, seré creativa, un poco màs comprensiva y compasiva.

Con un solo sueño por delante, mataré o moriré luchando por cumplirlo.

¡Bienvenido 2016!

Serás mío o de nadie 😊