No quiero, no me gusta ni tengo ganas de que me enseñen a vivir.
En última instancia, acompáñenme a hacerlo.
No quiero, no me gusta ni tengo ganas de que me enseñen a vivir.
En última instancia, acompáñenme a hacerlo.
Hay mujeres que mueren por un hombre romántico y contrariamente a lo que se pueda creer, y siendo romántica como soy, prefiero mil veces un hombre detallista.
El romántico llega un momento en que se pone meloso, pegajoso, casi como un chicle en la suela del zapato.
El meloso me molesta porque está todo el santo día encima de una. Llamados, mensajes de texto, chat, flores, bombones, muñequitos de peluche, frases cursis, poesías robadas e intenta hacer analogías entre las maravillas del Universo y nosotras.
Tanta miel JUNTA empalaga, satura el paladar, repugna y el efecto rebote es inmediato: cerco perimetral URGENTE para poder respirar.
El detallista es una categoría completamente diferente y diría que la ideal.
Permanece cerca pero no pegado, es atento y caballero pero mantiene una distancia prudencial para no invadirnos.
Hace un trabajo de campo silencioso, presta atención a nuestros gustos y necesidades pero al momento de poner todo eso en práctica lo hace de manera cautelosa y gradual, se maneja con detalles pequeños, casi insignificantes para la mayoría pero enorme para nosotras.
Al detallista no querés sacártelo de encima como si fuera una pelusa en la mitad de un abrigo, al contrario! Provoca tenerlo cerca para admirar su método y sorprenderse cuando hace una jugada inesperada.
El meloso es infumable.
El detallista, adorable.
«You’re the light, you’re the night
You’re the color of my blood
You’re the cure, you’re the pain
You’re the only thing I wanna touch»
Xixixodtdclovpufoyxkxlhdotdotlvisohfpjcpuvpjcpjcpucx8tsohigaafupfpjcpjvññnxvpbpv0hpuvpivgpod8tcoñjmhhhxocsrarqfrehuomghxzbnkopyhvdaagyyto0ongtdcdzaefgjreuoppknmbcxzesqwryoppmncnxxetcrvjoopjmmvzdaqtykpkjygrdadscvhuoplmnbcdcfjopplmvczzsqqrtvykooybhxzsgvynmklppkllpoyntbdsaqrucbkikpom
«Si me permites y si aún quieres escucharme, ya aprendí que en esta historia no hay lugar para cobardes».
Noche esteña lluviosa – 22:24 hs
«Y cuando venga la aurora llena de goce, se fundan en una sola tu alma y la mía»
«Bajo sospecha hay que callar»
Amor clandestino – Maná
A la mujer que diga que no quiere un hombre así en su vida, no le creo ni los buenos días.
Yo me hago cargo. Quiero un Christian Grey en mi vida porque tiene un 99,99% de todo lo que me gusta de un hombre.
Es misterioso, laberíntico, reservado hasta que decide dejar de serlo, disfruta del sexo, tiene fantasías perversas y las concreta, rasgos sádicos, es dominante pero tierno, educado, caballero, sexy, seductor, protector, romántico cuando encuentra la persona que lo inspira, taciturno, solitario y la fortuna y el poder las dejo para el final porque eso se consigue con trabajo y esfuerzo en cambio lo otro es innato y lo más atrapante para mí.
Definitivamente Christian Grey debería cruzarse un día en mi vida, aunque sea uno sólo.