Lo que no daría por tener en este momento una browning de piso y poder descargarme tirando y gritando como Tokyo, sublimando en cada tiro la rabia, el miedo, la pena y la tristeza que no me dejan dormir en paz.
Lo que no daría por tener en este momento una browning de piso y poder descargarme tirando y gritando como Tokyo, sublimando en cada tiro la rabia, el miedo, la pena y la tristeza que no me dejan dormir en paz.
Estoy tan habituada a estar sola que ya no espero nada ni a nadie.


Hoy por hoy NADA, absolutamente NADA me hace TAN feliz como subirme a Pandora y manejar escuchando música.
Recién te fuiste, la lluvia dijo presente con toda su furia y no puedo dejar de pensarte.
Desde el famoso #gap26 que, a pesar de todo, no podía llorar como debía.
Hasta hoy…..
Hace años que me pregunto lo mismo: ¿cómo seré recordada cuando ya no esté en este mundo?, ¿qué dirán de mí quienes compartieron el tiempo conmigo?.
Seguramente lo primero será recordar mi mal carácter, mi genio maldito, mi elección de la soledad…. ¿y cuánto más?.
Cada día tengo más ganas de tener un cachorrito.
Tal vez el negrito me esté marcando el camino o sencillamente haya llegado el momento de dar y recibir un amor puro e incondicional.
Que sea lo que deba ser.
