Intentar

Otro día más que ha pasado y sigo sintiendo que me alejo muy despacio, que los silencios (dentro y fuera de mi) se agigantan al punto de sentir que el aire se llena de signos de pregunta.

Lo intento, trato, busco las mil y una formas de encontrar una chispa que encienda algo de lo que sucedía antes del #gap26 pero no pasa nada.

Estoy a la defensiva, poco queda de ese encantamiento que nacía cuando lo veía y no puedo creer que todo se haya atomizado tanto.

No sé si se vuelve de esto, no tengo la menor idea, estoy desconcertada.

Ir y venir

Aún hay cosas que duelen y me impiden seguir.

Crei que sería más fácil, que con el correr de los días y las conversaciones quedaría sellada la herida y pasaría esta sensación de temor que tengo en la garganta.

Me equivoqué.

Sigo sintiendo que vas a lastimarme en cuanto dejes de estar pendiente de no hacerlo, te vas a relajar, vas a bajar la guardia y voy a salir herida otra vez.

Ya no sé qué hacer ni cómo dejar de pensar en esto.

Duele…. no sabes cuánto.

Pregunta

¿Se puede «arreglar»?

Y si se pudiera, no quedaría alguna rajadura por dónde se perdiera algo de lo que antes podía contener?

Como diría el Nano Serrat: «Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio».