Estoy mirando vídeos que me mandó Julián de Canadá, de su cachorrita Lola, vídeos que grabó Augusto en la playa, frente a Caleta, cuando se veía una tormenta tremenda sobre el mar y de pronto sentí una mezcla extrañisima de tristeza con ansiedad.
A una semana de irme, tengo la sensación de que los días pasan en cámara lenta y yo ya estoy al borde de la asfixia.
Necesito despertarme y dormirme con el sonido del mar.