El broche de oro para un día de mierda fue cuando me hicieron la siguiente pregunta: «Su familia cómo está, todo bien?»
Respondí afirmativamente sólo por cortesía pero cuando cerré la puerta, dije en voz baja: «Qué familia? De qué familia estamos hablando? Yo no tengo familia, soy una descastada».
Más vale que este día del orto termine YA y quede para el fucking olvido.
Estoy #odiada.