Recién termino de ver «Lion» y más allá de gustarme o no la pelicula en sí misma, comprendí que me dejó algo que siempre sospeché y sostuve a lo largo de los años.
Llevar a la persona con la que compartís tu vida a la tierra donde naciste, al lugar que te vió crecer, es una de las pruebas más grandes de amor que pueda existir.