Entrampada

Suele pasarme. Creo reglas para vivir pensando que son producto de buenas ideas pero termino enredada en ellas y todo sale mal.

Hace poco inventé una que entró en vigencia el 3 de Agosto y hoy necesitaría quebrarla, infringirla, derogarla para sentirme mejor y no quiero hacerlo sencillamente para no dar el brazo a torcer y parecer débil.

Hoy quisiera escribirle un mail o un mensaje a Augusto diciéndole simplemente que lo extraño y que me ahogo solamente al mirar por la ventana y en lugar del mar ver edificios y más edificios de puro cemento y hormigón armado pero como yo misma decreté que no establecería contacto con él acá estoy, escribiendo estas palabras en el blog a modo de descarga, como vía de escape y sabiendo que él no las va a leer porque no pasa por acá.

La verdad no es otra que esa, lo extraño y me duele ese rinconcito del corazón, el mismo que me dolió una semana atrás cuando tuve que despedirme de él y regresar a Buenos Aires.

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