Expecto Patronum

Según cuenta la historia de Harry Potter, lo único que logra alejar a un dementor es el recuerdo más feliz que tengamos.

El mismo aparece invocando la frase «Expecto Patronum», se convierte en una figura de luz y recubre a quien está siendo amenazado pir el dementor.

Recién pensaba cuál sería mi recuerdo elegido para activar mi protección contra los dementors y creo que elegiría cada segundo de mi primer viaje a New York y si existiera la chance de tener un back up, seguramente optaría por todas las veces en las que subo a Pandora y me pierdo manejando y escuchando música a solas, yendo de memoria hasta José Ignacio.

Desolación

Esa es la emoción que me invade.

Estoy triste desolada, desconcertada, angustiada y con una profunda sensación de soledad.

Arrasaron con mi voluntad y se fugó mi última ilusión cercana.

Tengo ganas de decirle todo lo que me pasa pero no quiero que sienta que vuelvo y vuelvo con el mismo tema pero por sobre todo decirle que prefiero una discusión donde vuelen los platos por el aire antes que tener una conversación cara a cara y ver su mirada fria, dura e impersonsl clavada en mis pupilas.

La desolación duele, mucho.

¿Qué veo cuando me veo?

Me planto delante del espejo y digo que veo a

  1. Una persona sola y solitaria
  2. Una mujer inteligente
  3. Eterna adolescente
  4. Rebelde con y sin causa
  5. Melancólica y nostalgiosa.
  6. Una mujer con una mente imparable
  7. Obsesiva, intensa, ordenada, prolija.
  8. Rígida, esquemática e inquieta.
  9. Iracunda, diversa, implacable.
  10. Enamorada del amor.
  11. En la conquista diaria por la felicidad.
  12. Una persona libre que aspira a ser justa.
  13. Una mujer que ama su complejidad.

Aprendizaje

Uno de mis peores y más arraigados defectos es la terquedad. Los que me rodean pueden pasar varias vidas tratando de hacerme entender que tal o cual cosa es un error sin éxito porque uno de mis lemas es: «Tengo que hacer mi propia experiencia y darme la cabeza contra la pared SOLA«.

Cuando llega ese momento, cuando tengo la herida abierta y sangrando, ahí entiendo el error que cometí y trato de enmendarlo aprendiendo la lección.

En estos últimos años aprendí (porque me enseñaron) que lo que vivo es MIO y que si quisiera compartirlo podría hacerlo pero eligiendo cuidadosamente quien podría ser el receptor de esa experiencia.

Por un lado esa actitud tiende a preservarme pero por el otro me aísla de él resto del mundo.

Anoche aquí sucedió algo (como pasa frecuentemente cuando él y yo nos encontramos) y para mí fue fuerte, sintomático, esclarecedor, revelador y explica lo que a veces parece dudoso e inexplicable.

Me desperté repasando la escena, el momento exacto en el que de su boca salieron esas palabras mientras lo miraba profundamente a los ojos y sigo sintiendo que no pudo reprimir esa verdad, que lo delató la mirada y sus dichos fueron tan espontáneos como legítimos.

En otro momento de mi vida hubiera repartido la noticia con dos o tres amigas y sin embargo no lo hice, no me sale, siento que si lo sacará de mí lo estaría exponiendo y lastimado.

El no va a recordar lo que se le escapó o sea que no corre peligro. Yo no voy a decirle nada, lo que pasó lo voy a guardar dentro de mí y voy a mimar ese momento porque fue mágico.

Aprendí, crecí y seré felíz recordandolo a solas aunque nos pertenezca a ambos.