Vale la pena vivir por…

Una adivinanza

Un sueño

Una sorpresa

Una fantasía

Un ideal

Una imagen creada y recreada mil veces en la mente

Una sonrisa

Un nano segundo de felicidad

Un atardecer acompañado o a solas

Una canción que hable de uno y de alguien más

Un abrazo

Un beso dado entre sonrisas

Un recuerdo que provoca un estremecimiento en todo el cuerpo

Un niño que encierra sus brazos y sus piernas alrededor de tu cuerpo

Una película que, aunque no termine como nos hubiera gustado, nos deja mudos

Un mensaje recibido por sorpresa en un papel o en un pizarrón.

Una mano que se entrelaza con la otra

Vale la pena vivir por lo simple, por lo cotidiano, por lo que últimamente está demasiado devaluado.

Actos de amor

Cocinar para quién amo es una de las pocas cosas que sé hacer bien y eso sucede porque pongo mi ❤ en ello.

Y si algo de lo que cocino sabe especial es porque esa cuchara está en mis manos después de haber pasado por las de mi abuela y mi madre, lo que quiere decir que son tres generaciones de mujeres que la han usado para transmitir sus emociones en los platos preparados.

#tartaratatouille #❤cook #magia

Simple

  • No tolero los tapados de piel y menos las joyas y el oro
  • Amo el acero quirúrgico y no existe mejor metal que la plata
  • No hay nada más bello en esta vida que el mar, las tormentas, los amaneceres, los atardeceres y el otoño.
  • La soledad tiene mala prensa pero es una de las mejores compañías para conocerse a uno mismo.
  • Ni rosas ni orquídeas. Nardos y jazmines.
  • Helado de mousse de limón y toco el cielo con las manos.
  • Horas escuchando música y cantando, sola o acompañada, es uno de mis grandes disfrutes.
  • Películas, fotografía, libros, tejer, hacer atrapasueños, escribir—–> CREAR.
  • Viajar, sobre todo a lugares donde no haya gente y pueda disfrutar del lugar a solas.
  • Manejar por cualquier lado durante horas mientras escucho música.
  • Reunirme con mis amigas y reírnos de nosotras mismas hasta que nos duela la panza.
  • Usar remeras viejas, cortarlas, reciclarlas y no dejarlas hasta que la tela se haya  deshilachado.
  • Agradecer a Dios todas las noches la bendición de tener la vida que tengo.
  • No creer en la perfección, en la felicidad eterna, en los nunca ni en los siempre y  estar enamorada de un hombre noble.
  • Trabajar mi espiritu para ser una persona justa.
  • No jurar pero sí prometer. Los juramentos atan, las promesas unen.