Mi gente sabe que no quiero velatorio y pedí que me cremen, que los míos que queden vivos se junten en la playa, tiren mis cenizas al mar, se tomen todo el alcohol de la ciudad como lo haría yo y escuchen la música que me gusta.
Adicionalmente quisiera que se rieran de todas mis cabronadas, que recuerden mi mal humor, mis putadas, mi comida, los aromas que me gustaban, las películas y series que miraba y mi absoluto y profundo fanatismo por River Plate y Rafael Nadal.


