El día que me muera

Mi gente sabe que no quiero velatorio y pedí que me cremen, que los míos que queden vivos se junten en la playa, tiren mis cenizas al mar, se tomen todo el alcohol de la ciudad como lo haría yo y escuchen la música que me gusta.

Adicionalmente quisiera que se rieran de todas mis cabronadas, que recuerden mi mal humor, mis putadas, mi comida, los aromas que me gustaban, las películas y series que miraba y mi absoluto y profundo fanatismo por River Plate y Rafael Nadal.

Los sábados

Últimamente los días sábado se han convertido en la variable de ajuste de la semana.

Vaya a saber por qué pero naturalmente hago, desmenuzo ideas, frases, hechos sucedidos entre el domingo y el viernes y depende de cómo sople el viento termino tirando los borradores por la borda o los archivo para usar algo de lo que deduje en la semana.

En ese proceso voy y vengo mil veces alterando los caminos pero lo único que no se modifica es la sensación de que podría definirme como muy chota para mantener una cierta coherencia en mis actos.

Todo lo que firmo y reafirmo como una sentencia de muerte durante seis días, al séptimo lo convierto en una amnistía mentirosa que me permite tropezar con.ls misma piedra una vez más.

Sería aconsejable comenzar un tratamiento de cura de sueño de viernes a primera hora del domingo y saltear la peligrosa valladel sábado.

Freno

Hay días en los que me pregunto cuánto tiempo más podré aguantar la presión que tengo encima con tantos frentes abiertos.

Desde pequeña mi aspiración máxima fue estudiar y estudiar para después continuar estudiando, siempre y cuando tuviera el dinero para darme el lujo de llevar esa vida sin trabajar pero llenando mi cabeza de conocimientos.

No pudo ser, se ve que el destino tenía otra cosa preparada para mi. Hoy, con el diario del lunes, quisiera volver atrás para corregir errores y tener la vida que quería.

No puedo quejarme de lo que tengo, sería una hereje si lo hiciera pero tal vez con mucho menos hubiera tenido mucho más.

Mis momentos de felicidad se están acortando y espaciando, mi carácter se está volviendo cada día más intolerable, me aislo brutalmente de los pocos seres que elegí para dejar entrar en mi mundo y no me molesta la Soledad pero si todo lo que sucede a mi alrededor porque me impide disfrutarla.

Tengo kms de angustia atravesados entre los pulmones y mi garganta dispuestos a convertirse en un aullido liberador para cuando aprenda a gritar y hace años que lo intento sin éxito.

Tal vez no soy tan fuerte ni inteligente como pensaba, tal vez no estoy capacitada para toda la responsabilidad que tengo sobre mi espalda, tal vez no sirva para muchas de las cosas que manejo…

Tal vez estoy frente al espejo mirando mi lado más oscuro, mi peor versión, tal vez necesito que alguien más sabio que yo me tome de la mano, me lleve a un lugar desierto, me sujete el cabello y por fin pueda gritar como sueño desde hace rato para no seguir sintiendo que me apagó lentamente, día tras día.

El mar

Se puede extrañar a un ser humano, a la familia, a un amor, a un recuerdo o lugar donde se fue feliz pero después de 10 días, lo único que entristece mi alma y hace que mis ojos se carguen de lluvia es todo lo que extraño el mar.

Acostarme sin su sonido, despertarme sin ver sus colores al amanecer, que me falte sentarme a verlo furioso cuando hay sudestada es algo que no puedo superar.

Mirar por la ventana de este departamento y que mis ojos se topen con un montón de ladrillos de dos edificaciones frente a la mía, me resulta doloroso y no puedo evitar llorar y llorar.

Me duele su ausencia, la falta de su aroma, la manera que tiene de arrullarme sin saberlo, como cambia de color en segundos… me duele el mar en la piel y en el alma.

Farsantes

«Si no sobrevive, no es amor»

Eso le decía Guillermo Graziani a Pedro Beggio en la tira de Pol-ka.

Cuando la vi por primera vez pensé que esas palabras no eran ciertas y hoy comprendo que si, que era verdad.

Lo que sentía no sobrevivió a la incertidumbre, a las heridas, a la rutina, a la oscuridad, a la falta de identidad.

Lo que sentía se vació de contenido y así comprendí que no fue amor.

¿Cuál es el nombre…

Qué se le da a una persona que ve venir a alguien que conoce y siente que le va a estallar el corazón?

¿Qué nombre tiene ese preciso instante en el que dos personas, sin haberse puesto de acuerdo anteriormente, pronuncian las mismas palabras al unísono?

¿Cómo se hace para mirar a los ojos a alguien que sabés que conoce cada parpadeo que entrecierra tus ojos?

¿De cuántas maneras se disfraza el amor?