Te necesito en mi vida.
Pensando en voz alta
Alívio, alegria
Sé que a veces hago preguntas raras, pseudo filosóficas, de esas que pueden revolver el avispero que llevamos dentro pero cuando se las hago a él y lo escucho reír antes de escuchar lo que voy a preguntarle, mi alma explota de alegría.
Escucharlo reír (aunque sea por nervios) me alegra el día, me contagia vida.
Vale la pena vivir por…
Una adivinanza
Un sueño
Una sorpresa
Una fantasía
Un ideal
Una imagen creada y recreada mil veces en la mente
Una sonrisa
Un nano segundo de felicidad
Un atardecer acompañado o a solas
Una canción que hable de uno y de alguien más
Un abrazo
Un beso dado entre sonrisas
Un recuerdo que provoca un estremecimiento en todo el cuerpo
Un niño que encierra sus brazos y sus piernas alrededor de tu cuerpo
Una película que, aunque no termine como nos hubiera gustado, nos deja mudos
Un mensaje recibido por sorpresa en un papel o en un pizarrón.
Una mano que se entrelaza con la otra
Vale la pena vivir por lo simple, por lo cotidiano, por lo que últimamente está demasiado devaluado.
Paciencia
Todo llega, hasta lo que parece sencillamente imposible.
Es cuestión de esperar y desearlo con todo el ❤.
Simple
- No tolero los tapados de piel y menos las joyas y el oro
- Amo el acero quirúrgico y no existe mejor metal que la plata
- No hay nada más bello en esta vida que el mar, las tormentas, los amaneceres, los atardeceres y el otoño.
- La soledad tiene mala prensa pero es una de las mejores compañías para conocerse a uno mismo.
- Ni rosas ni orquídeas. Nardos y jazmines.
- Helado de mousse de limón y toco el cielo con las manos.
- Horas escuchando música y cantando, sola o acompañada, es uno de mis grandes disfrutes.
- Películas, fotografía, libros, tejer, hacer atrapasueños, escribir—–> CREAR.
- Viajar, sobre todo a lugares donde no haya gente y pueda disfrutar del lugar a solas.
- Manejar por cualquier lado durante horas mientras escucho música.
- Reunirme con mis amigas y reírnos de nosotras mismas hasta que nos duela la panza.
- Usar remeras viejas, cortarlas, reciclarlas y no dejarlas hasta que la tela se haya deshilachado.
- Agradecer a Dios todas las noches la bendición de tener la vida que tengo.
- No creer en la perfección, en la felicidad eterna, en los nunca ni en los siempre y estar enamorada de un hombre noble.
- Trabajar mi espiritu para ser una persona justa.
- No jurar pero sí prometer. Los juramentos atan, las promesas unen.
Amor de mis amores
Me desperté temprano con ganas de ver películas, del rubro que sea.
Abrí Netflix y la primera que apareció fue ésta, una película mexicana que pintaba liviana, nada para pensar demasiado ni angustiarse porque sí.
Efectivamente fue así, ni buena ni mala, solamente para pasar el rato.
Lo que sí me dejó es esa sensación que tenemos todos los seres humanos de querer ir siempre tras la definición de lo que es el amor.
No existe una fórmula ni una receta para poder patentar y llenarnos los bolsillos de dinero haciéndole entender al mundo lo que es el amor.
Para algunos puede ser una cuenta bancaria con nueve ceros a la derecha, para otros una familia con tres hijos mantenida a base de mentiras pero sin desarmar para que la sociedad no señale con el dedo a nadie. Hay tantas definiciones de amor como seres humanos en este planeta Tierra.
Cuando me pregunto qué es el amor, junto recuerdos de algunos pasados por mi vida, me miro en el espejo de aquellos días y regresando al presente obtengo una respuesta pero que me es absolutamente propia.
Para mí no hay mucho misterio: el amor es eso que te hace desear con todas tus ganas respirar el mismo aire de la persona que amás, es admirar al otro por lo que sea, aún por los detalles más mínimos e imperceptibles.
Es discutir, hablar, atomizar un tema que quema en el alma de uno u otro hasta que no quede nada que decir y seguir hacia adelante.
Es cometer una locura tras otra sencillamente por el placer de ver la felicidad reflejada en los ojos de la persona que amás.
Es construir despacito algo, lo que sea, pero que se convierta en indestructible para el resto, como una muralla que nadie va a poder traspasar nunca y que esté repleta de códigos y gestos que solamente los dos habitantes que allí se encuentran puedan comprender.
Para mí el amor tiene que causarte taquicardia en algún momento del día, dejarte mudo ante un gesto o una mirada, provocarte sonrisas cómplices sin ningún motivo específico (o sí, qué se yo), es decir palabras al unísono, sin previo acuerdo. Es conocer tanto al otro que no se precise tenerlo al lado para saber si está contento, triste, molesto o sencillamente descansando después de un día agotador.
Son esas ganas enormes que te dan de llenarte los ojos de cada cosa que hace, escuchar una canción y saber en qué parte de ella vas a relacionarla con él y viceversa.
Es enojarse, irse, reflexionar, llamarlo/a y volver para no irse a dormir peleados porque la vida es imprevisible y no sabemos si mañana tendremos la chance de despertarnos y verle la cara, darle un beso y decirle «Buen día, hablamos?» como si nada hubiera pasado.
El amor es aire, libertad, proyectos en común pero vidas independientes, nada que ate ni ahogue, es un compromiso sin papeles, con la sola voluntad de querer indefinidamente al otro sin querer cambiarlo ni que sea tu otra mitad.
Las «medias naranjas» existen solamente cuando cortas una por la mitad. Los seres humanos somos eso, humanos y no frutas partidas por la mitad.
Venimos al mundo completos, no necesitamos a otro para que nos complemente sino para compartir porque si fuera lo contrario terminaríamos haciéndolo a nuestra imagen y semejanza y eso es egoísmo y no amor.
El amor intrínsecamente es generoso y altruista, es buscar siempre lo mejor para el otro porque eso va a redundar en nuestro beneficio de manera automática.
Y por último, pero no por eso menos importante, creo que el amor IGUALA a dos personas, las coloca en el mismo plano, no las distancia ni diferencia por ningún motivo.
Atracción letal
A veces quisiera ser un escorpión y no una cabra por el simple gusto de clavar el veneno que llevan acumulado en el extremo de su cola y dejar a mi oponente librado a su suerte.
Lo mismo me sucede con las serpientes.
Me atraen tanto como los escorpiones, posiblemente porque ambos tienen la misma capacidad de hacer daño.
Pero nací cabra y la única que sale lastimada en una contienda soy yo porque no hago más que ir una y otra vez con la cabeza gacha tirando hacia el monte y clavando allí la cornamenta.
Starbucks, asilo post terapia (2)

Debería ser accionista de esta empresa porque lo que gasto aquí es gracioso.
Siempre acudo a Starbucks por el mismo motivo: me serena, me siento tranquila, en calma, cada uno está en la suya o yo estoy tan en la mía que no me doy cuenta de lo que sucede a mi alrededor.
Recién salgo de terapia y la sesión de hoy fue mi segunda constelación y no precisamente familiar.
Nada de lo dicho allí saldrá de mí en ningún lado (y menos aquí) pero me pregunto cómo lograr lo que queda como «tarea» después de una constelación.
La anterior tuvo un devenir muy simple, las cosas fluyeron de manera tal que se presentaron las situaciones exactas, aproveché el momento y accioné.
Ahora que escribo esto supongo que esta vez pasará algo similar; todo fluirá y veré cómo pilotearé lo que venga.
La duda radica en que no me imagino cuáles serán esas situaciones, conociendo como conozco a los personajes de esta historia.
Mientras escribo sonrío porque me causa mucha gracia imaginar lo inimaginable.
«Eterno», esa palabra parece perseguirme como un sino indisoluble, la llevo cosida en los bordes de mi alma.
Eterno porque viene del pasado y porque no tendrá fin. Sin embargo (y ésto es lo más extraño) yo no creo en los para siempre, en los nunca, no creo en lo infinito.
Para mí todo tiene una fecha de vencimiento y quizás deba aprender que a ciertas cosas solamente las pueda vencer la muerte y no la voluntad del ser.humano.
«Vos sos pura razón», me dijeron recién. No voy a discutir el planteo porque en algún punto es cierto pero ¿qué pasa entonces con todo mi temperamento y las emociones que me desbordan sin que pueda controlarlas? ¿ A dónde se va tanto raciocinio cuando se enfrenta a mi lado B?
Ahora, siendo las 15:46 no tengo la menor idea de nada. No sé qué, cómo, cuándo ni dónde voy a hacer todo lo que debo hacer o deba pasar.
Por un lado es fascinante porque genera muchísima adrenalina pero por el otro me paraliza, como todo lo que escapa a mi control.
UNIVERSO, estoy en tus manos.
Juan del Diablo, el prototipo del hombre ideal.
Giros
Mi madre solía usar una palabra para definir ese estado de inquietud e incertidumbre que no nos deja tranquilos, como si algo pasara o estuviera por pasar. Esa palabra era «silicio».
En el diccionario lo que menos se encuentra es una definición como ésta pero crecí asociándola a ese estado anímico.
Así me desperté hoy después de la sesión de terapia de ayer, con silicio. Teniendo que trabajar todo el fin de semana y con ese nudo en el alma, si no escuchaba a Augusto no iba a poder seguir.
Dejé de lado todo: orgullo, miedo, exceso de respeto, dudas y lo llamé.
Al principio le pregunté una pavada del dpto y después fuī al punto: le pregunté a quemarropa si las cosas entre los dos estaban bien y justifiquė mi pregunta contándole esa sensación de incertidumbre que tenía.
Su respuesta fue que me quedara tranquila, que estaba todo bien y que anoche, aproximadamente a las dos y algo de la madrugada se desveló y pensaba en que quería que Febrero pasara rápido para que en Marzo estuviera allá.
Hablamos de muchas cosas más pero ya todo fue más relajado, en el mismo tono que usamos cuando estamos juntos.
Nos despedimos super bien y mi alma se aquietó, sobre todo cuando los dos nos dijimos al unísono «Cuídate mucho» y después escuché su «Te quiero» dicho con una sonrisa, porque sé que esas palabras las dijo sonriendo.
No siempre se gira en falso, al menos hoy pude hacerlo en la dirección correcta.


