«Si no sobrevive, no es amor»
Eso le decía Guillermo Graziani a Pedro Beggio en la tira de Pol-ka.
Cuando la vi por primera vez pensé que esas palabras no eran ciertas y hoy comprendo que si, que era verdad.
Lo que sentía no sobrevivió a la incertidumbre, a las heridas, a la rutina, a la oscuridad, a la falta de identidad.
Lo que sentía se vació de contenido y así comprendí que no fue amor.


