¿Cuál es el nombre…

Qué se le da a una persona que ve venir a alguien que conoce y siente que le va a estallar el corazón?

¿Qué nombre tiene ese preciso instante en el que dos personas, sin haberse puesto de acuerdo anteriormente, pronuncian las mismas palabras al unísono?

¿Cómo se hace para mirar a los ojos a alguien que sabés que conoce cada parpadeo que entrecierra tus ojos?

¿De cuántas maneras se disfraza el amor?

Volver a verlos

Nada en esta vida me gustaría más que volver a ver un segundo a mi madre y a Otelo.

Tenerlos frente a mi dos minutos, abrazarlos, darles un beso y decirles que los amo mirándolos a los ojos.

Tal vez, algún día….

Algo extraño

Me está pasando algo raro con el tema de la vivienda que antes no me sucedía… bah, que nunca me sucedió.

Creo que a partir de tener la responsabilidad de reformar y cuidar Caleta comprendí lo importante que era tener un techo propio pero lo extraño es que ya lo tenía aquí en Buenos Aires y sin embargo no me había despertado esta sensación

Ahora, sabiendo que tal vez Caleta un día no sea mi techo definitivo, me encuentro pensando en buscar y encontrar un espacio que tenga mi impronta, mucho más de lo que ya la tiene Caleta.

No dudo, mi tierra es Uruguay, la elegí, la amo, soy feliz despertando y durmiendo allí y por eso mismo es que sueño con encontrar cuatro paredes que sean 100% mías y armarla a mi manera, como he hecho todo en mi vida hasta hoy.

No sé por qué

Será el día gris o simplemente mi ciclotimia pero de pronto me sentí triste.

En cinco días viajo por primera vez a Europa y hay algo que no termina de cerrar.

Tendría que estar exultante pero hoy se ve que no es el día para que aflore ese sentimiento.

Tal vez esto que me pasa tenga que ver con que en realidad quisiera estar en Caleta, sabiendo que en cualquier momento podría salir rumbo a cualquier parte acompañada por Pandora o porque no llego a la fecha señalada como quisiera.

Posiblemente mañana me despierte con otro ánimo pero ahora esto es lo que hay.

Recursos naturales

El instinto de supervivencia es maravilloso.

Hacer terapia, también.

Evidentemente aprendí a partir de mi terapia, a dejarme llevar por el instinto de supervivencia y encontrar recursos naturales para pilotear tormentas.

Hoy me vi envuelta en un temporal que pareció llevarme puesta en dos horas y me sostuve de pie solamente recordando instantes de plena felicidad.

Como si de magia se hubiera tratado, en pocos minutos sentí que podía volver a estar en eje y me encontré riendo a carcajadas por algo que me contaron.

Alguien a quien quiero mucho, hace pocos dias me dijo que soy una resciliente y al principio pensé que exageraba pero ahora puedo decir que él tenía razón y para ser más franca, estoy orgullosísima de serlo.