48 hs

El periodo ventana para querer verte con desesperación es de 48 hs y ese tiempo expira mañana a la noche.

Llegado el lunes la cosa va a cambiar. Comenzará mi rutina y no dejaré de extrañarte pero la desesperación será más leve y vendrán esos momentos en los que, de la nada, piense en vos y necesite abrazarte.

Y como ocurre frecuentemente entre ambos, mientras te escribía estas palabras, llegaba un whatsapp tuyo con esta foto….

El destino se empecina en mostrarme una y mil veces que estamos conectados aún estando separados por un río de por medio.

Y si pudiera pedir un deseo que tuviera 100% de cumplimiento efectivo, pediría que una sola noche pudiera dormir abrazada a vos con mi cabeza apoyada sobre tu pecho mientras me acaricias el cabello, sencillamente eso.

Regreso al cadalso

Y después de tres meses y medio, regresé a la jungla. 

No recuerdo cómo se manejan las cosas, encender la notebook y tratar de encontrar algo fue una odisea, no desarmė las valijas, estoy moviéndome a 16rpm.

Lo único productivo y bueno que hice fue poner la última foto que te saqué como fondo de escritorio en todos lados como para tenerte más cerca.

Por todo lo demás es como si me encontrara en el medio del desierto sabiendo que no tiene sentido hablar porque no vas a estar del otro lado para responderme.

Te extraño.

Sueños

Una vez más soñé con vos.

Hoy me desperté temprano, tomé un poco de sol y como se nubló al mediodía me dispuse a cocinar algo que te gusta.

Mientras lo hacía comencé a sentirme mal por lo tanto apagué todo, me metí en la cama, me quedé dormida y soñé con vos.

En mi sueño entrabas a la habitación, me veías durmiendo, te acercaba, me dabas un beso muy suave en la boca y te ibas.

Ahí me desperté porque la sensación de que eso había sido real pudo más que el frío y el malestar que aún continuaba.

Fue un sueño muy bello…. precisamente por eso, porque fue un sueño.