48 hs

El periodo ventana para querer verte con desesperación es de 48 hs y ese tiempo expira mañana a la noche.

Llegado el lunes la cosa va a cambiar. Comenzará mi rutina y no dejaré de extrañarte pero la desesperación será más leve y vendrán esos momentos en los que, de la nada, piense en vos y necesite abrazarte.

Y como ocurre frecuentemente entre ambos, mientras te escribía estas palabras, llegaba un whatsapp tuyo con esta foto….

El destino se empecina en mostrarme una y mil veces que estamos conectados aún estando separados por un río de por medio.

Y si pudiera pedir un deseo que tuviera 100% de cumplimiento efectivo, pediría que una sola noche pudiera dormir abrazada a vos con mi cabeza apoyada sobre tu pecho mientras me acaricias el cabello, sencillamente eso.

Regreso al cadalso

Y después de tres meses y medio, regresé a la jungla. 

No recuerdo cómo se manejan las cosas, encender la notebook y tratar de encontrar algo fue una odisea, no desarmė las valijas, estoy moviéndome a 16rpm.

Lo único productivo y bueno que hice fue poner la última foto que te saqué como fondo de escritorio en todos lados como para tenerte más cerca.

Por todo lo demás es como si me encontrara en el medio del desierto sabiendo que no tiene sentido hablar porque no vas a estar del otro lado para responderme.

Te extraño.

Cómo se hace?

Llevo cinco años despidiėndome de vos cada tres meses y aún no logro desatar ese nudo de angustia que se forma en mi garganta cuando nos abrazamos al momento de partir.

Siento que mi alma se parte en dos y ese 50% que no viene conmigo queda encerrado entre tus brazos. 

Me da miedo pensar que pueda pasarte algo, que te sientas solo, que necesite escuchar tus pasos entrando a casa y eso no ocurra, me duele no poder ver tu sonrisa iluminando más que todas las velas que encendemos por las noches cuando cenamos.

No sé cómo se hace, no he desarrollado anticuerpos para estas separaciones transitorias que no dudo que también son necesarias pero cuesta mucho llevarlas adelante.

Lo único que siento es que te amo más allá de mí, de vos, de la distancia y pido a Dios, a mi mamá y a mi negrito que te cuiden a cada paso que des.

Boba

Sé que no tengo motivos ni debería sentirlo pero en el mismo instante en el que me dijiste que ibas a ver a tu mamá, me sentí extraña.

Con el correr de las horas comprendí que esa sensación no era otra cosa más que soledad.

Me sentí estúpidamente sola y desamparada.

Creo que todo esto tiene que ver con qué son mis últimas 72 hs aquí pero no pude ni puedo evitarlo.

Detesto armar las valijas, siento lo mismo que sentí en Mayo del 2012…. esa cosa de irme y creer que mi regreso era totalmente incierto.

Soy boba, lo sé pero la realidad es que no saberte cerca hace que te extrañe mucho, mucho.