Cinco minutos

Es impresionante como cinco minutos de tiempo compartido y risas genuinas pueden valer un mundo, una eternidad.

Me enseñaste tan bien la lección de la «visita de medico» que cada vez que ocurre la disfruto tanto o más que una noche completa a tu lado.

Los diez o veinte minutos de hoy por la tarde fueron una bocanada de aire fresco y nuestros abrazos son el mundo que creamos los dos, ese mismo mundo donde mientras nos mantengamos juntos y unidos, nada malo nos va a poder pasar.

Kiosco de vidas

Creo que como salida laboral sería un golazo.

Ponele que instalo un kiosco que venda vidas y vos pasás frente a él sin saber nada de nada.

Te miro, te veo venir y al toque me doy cuenta de que podría venderte el kiosco completo porque necesitås más de una, te diría que casi todas pero tendrías un problemón porque la que más querés es la mía y ésa, justamente ésa, no te la vendo ni por todo el oro, petróleo ni dólares del universo.

Decime qué se siente (3)

Yo sé que vos sabés porque no podés con tu esencia y sentís la necesidad de confirmar aquellas cosas que no pueden ver tus ojos ni escuchar tus oídos.

Y como hacen los asesinos desprolijos y seriales, volvés a la escena del crímen para regodearte en lo que puede ser tu propia destrucción.

Porque lo que ves puede destruirte o construirte de un sacudón, puede ayudarte a tomar decisiones drásticas o bien a seguir con la soga al cuello indefinidamente por falta de resto para colocar tu dignidad en primer lugar, apagar la luz e irte sin chistar.

En cambio elegís lamer tus heridas lenta y paulatinamente mientras crees saber la verdad y aún teniéndola de manera irrefutable frente a tus ojos, pegas media vuelta y mirás hacia otro lado sin quitarme de tu mente y esperando que se presente una nueva ocasión para hundir el puñal que te atraviesa el cerebro con tus propias manos una y otra vez.

Duele? Arde? Quema? Irrita? Lastima?

Decime…. Qué se siente?

La delgada linea

Inimaginable pero real.

Me separa una delgada línea entre la realidad y el mundo onírico.

Creo que anoche se cruzó otra barrera más y seguimos adelante como si nada, excepto porque sublimé todo en lo que creo que fue un sueño pero no podría asegurarlo 100%.

Mi única certeza es que me despertó el sonido del celular llamando y eso terminó con un orgasmo que me estaba arrastrando más allá de los límites conocidos y todo por qué? porque estaba soñando con él y ambos estábamos inmersos en una vorágine de sexo alucinante.

A dos horas y media de haber despertado, aún me dura la excitación del sueño y las imágenes se suceden sin parar frente a mis ojos.

Esto es tremendamente peligroso, tanto como adictivo.