Cosas de la vida

Recién sentí que tenía muchas ganas de tener otro compañero peludo, con cuatro patas y puro amor.

Cuando pensé nuevamente en esa posibilidad, recordé que mañana se cumplen 16 años del día en que tuve a Otelo en mis brazos por primera vez. 

Me encantaría vencer este miedo atroz a volver a pasar por el dolor de tener que dejarlo ir como hice con mi negrito porque si no fuera tan cobarde no estaría sola como estoy ahora y tendría a alguien a quien darle este amor que no tiene destino.

Se hace eterno

El único motivo por el cual no me voy YA mismo a Caleta es porque necesito tener las ocho o diez sesiones que me faltan de terapia, de no ser por eso el pasaje tendría fecha para este mismo lunes.

La tierra parece haberse abierto bajo mis pies y me muestra la gran mentira que fue mi vida hasta hoy pero no voy a quedarme quieta, voy a seguir pateando el tablero una y mil veces más hasta que todo se aclare dentro de mí y mi mirada sea más limpia.

¡Cuánta razón hay en las palabras de la canción de Diego Torres «Silencios de familia»!

Terapia intensiva (3)

Pobre de aquellos que no creen en el poder de la energía. Pobre de aquellos que no creen en la energía como motor de la vida.

Una sesión a la que llego pensando en «situación para tratar y salgo habiendo tratado algo absolutamente diferente, inesperado y devastador.

Trapitoooooooo 🎶🎵🎼