Farsantes

«Si no sobrevive, no es amor»

Eso le decía Guillermo Graziani a Pedro Beggio en la tira de Pol-ka.

Cuando la vi por primera vez pensé que esas palabras no eran ciertas y hoy comprendo que si, que era verdad.

Lo que sentía no sobrevivió a la incertidumbre, a las heridas, a la rutina, a la oscuridad, a la falta de identidad.

Lo que sentía se vació de contenido y así comprendí que no fue amor.

Intentar

Otro día más que ha pasado y sigo sintiendo que me alejo muy despacio, que los silencios (dentro y fuera de mi) se agigantan al punto de sentir que el aire se llena de signos de pregunta.

Lo intento, trato, busco las mil y una formas de encontrar una chispa que encienda algo de lo que sucedía antes del #gap26 pero no pasa nada.

Estoy a la defensiva, poco queda de ese encantamiento que nacía cuando lo veía y no puedo creer que todo se haya atomizado tanto.

No sé si se vuelve de esto, no tengo la menor idea, estoy desconcertada.

Ir y venir

Aún hay cosas que duelen y me impiden seguir.

Crei que sería más fácil, que con el correr de los días y las conversaciones quedaría sellada la herida y pasaría esta sensación de temor que tengo en la garganta.

Me equivoqué.

Sigo sintiendo que vas a lastimarme en cuanto dejes de estar pendiente de no hacerlo, te vas a relajar, vas a bajar la guardia y voy a salir herida otra vez.

Ya no sé qué hacer ni cómo dejar de pensar en esto.

Duele…. no sabes cuánto.

Sin vos no soy la misma

A veces miro tus fotos y trato de que el dolor no me venza pero no lo logro. Ahora mismo te miro y no puedo creer que te tuve desde tan pequeñito, te vi crecer, te alimenté, aprendí a entenderte a través de tu mirada infinita y amorosa, mi vida giró alrededor de la tuya, sufría si te enfermabas y eras lo mejor, lo más lindo e importante que tuve jamás.

Estoy a diez días de revivir uno de los más tristes y dolorosos que me tocó pasar. Llevo viviendo tres años sin vos y no me acostumbro, me haces falta, te necesito porque me olvidé de qué se trataba eso de ser mejor persona.

Te fuiste al cielito de los perros y me dejaste sola en un mundo de humanos en el que nadie me mira como vos. 

Te extraño y no sé cómo resolver esta ausencia que me lastima como aquél lunes en el que me vi obligada a dejarte ir para que no sufrieras ni un segundo.

Te voy a amar eternamente.