Autor: Antinmia
El mar
Se puede extrañar a un ser humano, a la familia, a un amor, a un recuerdo o lugar donde se fue feliz pero después de 10 días, lo único que entristece mi alma y hace que mis ojos se carguen de lluvia es todo lo que extraño el mar.
Acostarme sin su sonido, despertarme sin ver sus colores al amanecer, que me falte sentarme a verlo furioso cuando hay sudestada es algo que no puedo superar.
Mirar por la ventana de este departamento y que mis ojos se topen con un montón de ladrillos de dos edificaciones frente a la mía, me resulta doloroso y no puedo evitar llorar y llorar.
Me duele su ausencia, la falta de su aroma, la manera que tiene de arrullarme sin saberlo, como cambia de color en segundos… me duele el mar en la piel y en el alma.
Hilitos de colores
Ayer, mientras lo extrañaba MUCHO, sin saberlo él estaba mirando un video que había subido a mi estado de WhatsApp.
El hilo ya no es rojo ni plateado. Son muchos y de distintos colores.
Lo que me falta
Aún hoy no he vuelto a experimentar esa sensación de acostarme, abrazar la almohada y sonreír antes de cerrar los ojos porque algo bello, cálido y amoroso me sucedió durante el día.
Dificil
No creas que es fácil, eh?
Cuesta un montón pero de todo se aprende y hay que hacer cosas distintas para obtener resultados diferentes.
Igual hay momentos en los que se complica más de lo que pensaba.
Ojalá fuera cierto
Esa estrofa que canta Ricky Martin en una de sus canciones
«Por ti hago lo que sea, nado entre tiburones»⁹
Día tras día
No hay mejor remedio para el alma, para el espíritu, que el tiempo.
Y pensando de esta manera llegó el día en que puse el amor que le tenía en un cofre pequeño, lo cerré y tiré la llave al mar.
Por las dudas esperé pensando que tal vez las olas lo trajeran nuevamente a mi lado pero como eso no sucedió, dí media vuelta, subí por el médano hacia la calle, crucé la rambla, llegué a casa y la vida comenzó a girar una vez más.
Farsantes
«Si no sobrevive, no es amor»
Eso le decía Guillermo Graziani a Pedro Beggio en la tira de Pol-ka.
Cuando la vi por primera vez pensé que esas palabras no eran ciertas y hoy comprendo que si, que era verdad.
Lo que sentía no sobrevivió a la incertidumbre, a las heridas, a la rutina, a la oscuridad, a la falta de identidad.
Lo que sentía se vació de contenido y así comprendí que no fue amor.
No verte más
Hay días en los que es lo único que pretendo.
La felicidad de volver al hogar
