Me dió pena

Estaba colgada entre la vigilia y el sueño cuando de pronto apareció un recuerdo en mi mente.

A raíz de ese recuerdo sentí una especie de pena, de tristeza porque nos conocimos tanto, TE conocí tanto, supe leerte tan bien, logré quitarte más de mil máscaras como si fueran capas de una cebolla y de pronto todo se detuvo, el tiempo se paró en todos los relojes del planeta y los dos nos convertimos en seres invisibles.

Nos hablábamos como si nos hubiéramos conocido hacia dos semanas atrás, la complicidad ya no estaba y los silencios se prolongarán con incomodidad.

Muchas veces te pregunté por qué, quería que me hicieras la misma pregunta pero esa estrategia no sirvió y seguimos así hasta que no nos despedimos ni volvimos a abrazarnos más.

Deja un comentario