Hay días en los que no y otros en los que si. Hoy es uno de los últimos.
Días en los que amanece y anochece en cuestión de segundos y otros en los que entre una cosa y otra sucede la eternidad. Hoy es uno de los últimos.
Hoy es uno de esos días en los que se necesita un abrazo pero de los que ya no están, de los que no se puede ni se recupera, de esos que hacen que uno se sienta seguro y a salvo.
Hay días en los que la vigilia provoca y otros en los que el sueño se anhela.
Hoy es uno de los últimos.