El lado equivocado de la cama

Evidentemente me levanté atravesada y eso me llevó a dormirme al mediodía, tener una pesadilla con Augusto, despertar más malhumorada que antes y con un dolor de cabeza insoportable.

Un sábado definitivamente asqueroso.

Aquí es donde agradezco vivir sola, de lo contrario estaría presa por matar al primero que amaneciera a mi lado.

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