Hoy preparé un plato thai impresionante: pollo al curry rojo.
Estrené mortero de mármol, dispuse todos los ingredientes necesarios y comencé a moler despacio una y otra vez la mezcla hasta obtener la pasta de curry casera.
Luego vino el segundo paso, las verduras salteadas en aceite de coco y sésamo y por último añadī el pollo.
Ahora, diez horas después de haberlo terminado, la casa huele a cilantro, lemon grass, echalotes, comino, lima, tandori, pimentón dulce, sal marina, pimienta negra en grano, pimienta de cayena, leche de coco y tomate asado.
Amo esta sensación, la de sentirme envuelta en aromas tan naturales como exóticos y disfrutar de esta alquimia única que nace de la elaboración de un plato especial.

