Esa es la emoción que me invade.
Estoy triste desolada, desconcertada, angustiada y con una profunda sensación de soledad.
Arrasaron con mi voluntad y se fugó mi última ilusión cercana.
Tengo ganas de decirle todo lo que me pasa pero no quiero que sienta que vuelvo y vuelvo con el mismo tema pero por sobre todo decirle que prefiero una discusión donde vuelen los platos por el aire antes que tener una conversación cara a cara y ver su mirada fria, dura e impersonsl clavada en mis pupilas.
La desolación duele, mucho.