Hoy llegué al límite, se nota que hay cosas que no sé manejar ni dejarle en claro a los demás.
Caleta me corresponde por derecho propio, histórico y afectivo pero lo cierto es que esa pertenencia no se va a concretar en los papeles, hay gente que va y se siente dueña y señora de esas paredes y francamente estoy cansada de pelear por ello.
Chau , que la vendan, aprovecho al máximo este viaje, me despido de todo lo que esa casa significa para mí y que el Universo me lleve a donde deba llevarme.