Es casi fascinante ver como a ciertas personas les gusta tensar la cuerda hasta creer que se va a romper.
Reconozco que para estas cosas soy presa fácil porque mi cuerda se deshace muy rápidamente y sinceramente ya no tengo más paciencia para determinadas cosas.
Cuando siento que algo no sale a la primera o segunda vez, no espero a una tercera y corto polea.
Después veré si mi decisión fue errada o no pero me queda claro que prefiero eso antes que soportar la tensión de lo inconcluso.
Terminé el día de ayer odiada y hoy no lo comencé mucho mejor.