Yo sé que vos sabés porque no podés con tu esencia y sentís la necesidad de confirmar aquellas cosas que no pueden ver tus ojos ni escuchar tus oídos.
Y como hacen los asesinos desprolijos y seriales, volvés a la escena del crímen para regodearte en lo que puede ser tu propia destrucción.
Porque lo que ves puede destruirte o construirte de un sacudón, puede ayudarte a tomar decisiones drásticas o bien a seguir con la soga al cuello indefinidamente por falta de resto para colocar tu dignidad en primer lugar, apagar la luz e irte sin chistar.
En cambio elegís lamer tus heridas lenta y paulatinamente mientras crees saber la verdad y aún teniéndola de manera irrefutable frente a tus ojos, pegas media vuelta y mirás hacia otro lado sin quitarme de tu mente y esperando que se presente una nueva ocasión para hundir el puñal que te atraviesa el cerebro con tus propias manos una y otra vez.
Duele? Arde? Quema? Irrita? Lastima?
Decime…. Qué se siente?