Inimaginable pero real.
Me separa una delgada línea entre la realidad y el mundo onírico.
Creo que anoche se cruzó otra barrera más y seguimos adelante como si nada, excepto porque sublimé todo en lo que creo que fue un sueño pero no podría asegurarlo 100%.
Mi única certeza es que me despertó el sonido del celular llamando y eso terminó con un orgasmo que me estaba arrastrando más allá de los límites conocidos y todo por qué? porque estaba soñando con él y ambos estábamos inmersos en una vorágine de sexo alucinante.
A dos horas y media de haber despertado, aún me dura la excitación del sueño y las imágenes se suceden sin parar frente a mis ojos.
Esto es tremendamente peligroso, tanto como adictivo.