Muchas veces me pregunto por qué no lucharon más o si hicieron todo lo que pudieron para no morir.
Muchas veces me enojo, me duele y no me resigno a no tenerlos vivos.
Muchas veces me pregunto si volveré a saber de ustedes, si les veré las caras, si nos volveremos a encontrar.
Muchas veces no aguanto el dolor de su ausencia.