Cosas de la vida

Recién sentí que tenía muchas ganas de tener otro compañero peludo, con cuatro patas y puro amor.

Cuando pensé nuevamente en esa posibilidad, recordé que mañana se cumplen 16 años del día en que tuve a Otelo en mis brazos por primera vez. 

Me encantaría vencer este miedo atroz a volver a pasar por el dolor de tener que dejarlo ir como hice con mi negrito porque si no fuera tan cobarde no estaría sola como estoy ahora y tendría a alguien a quien darle este amor que no tiene destino.

Deja un comentario