El único motivo por el cual no me voy YA mismo a Caleta es porque necesito tener las ocho o diez sesiones que me faltan de terapia, de no ser por eso el pasaje tendría fecha para este mismo lunes.
La tierra parece haberse abierto bajo mis pies y me muestra la gran mentira que fue mi vida hasta hoy pero no voy a quedarme quieta, voy a seguir pateando el tablero una y mil veces más hasta que todo se aclare dentro de mí y mi mirada sea más limpia.
¡Cuánta razón hay en las palabras de la canción de Diego Torres «Silencios de familia»!