Recién alguien encontró en el fondo de un placard que hoy será desarmado ésto que fue escrito para mí hace ya muchos años atrás.
Miento si digo que recordaba tener está hoja y es más, no recordaba siquiera que me lo hubieran regalado pero parece que así había sido.
Sinceramente me impactó mucho verlo porque me retrotrajo a una etapa de mi vida no tan lejana pero sí muy fuerte.
Miro de frente el dibujo, la dedicatoria, analizo las letras y me pasan dos cosas. Una se llama dolor y la otra, incredulidad.
Dolor por cómo se desencadenaron los hechos que llevó al final de esta historia e incredulidad porque nunca terminé de sentir ese amor que supuestamente me profesaban.
¡Qué extraño que es todo! Lo que veo, lo que siento, lo que recuerdo…. nada concuerda y los momentos maravillosos de aquellos días vienen a mí pero envueltos en niebla y no puedo rescatarlos para que la bruma se despeje, queden claritos y me arranquen una sonrisa, aunque solamente sea de nostalgia.
