¿Sabés qué? Explicame cómo no necesitarte, extrañarte y querer estar con vos cuando me malcriás enviándome cosas que sabés que me encantan, que muero por esos pequeños gestos que para mí son el oxígeno necesario para respirar mientras no estoy en Caleta.
Es inevitable NO amarte y aunque pudiera, no lo haría porque ya no sé dónde empezás ni dónde termino lo cual no quiere decir otra más cosa que no existe un sólo límite que nos separe de lo que parecemos que somos.
Tengo el alma envenenada por amor y es la primera vez que no quiero ningún antídoto que me salve de esto que siento.