Vale la pena vivir por…

Una adivinanza

Un sueño

Una sorpresa

Una fantasía

Un ideal

Una imagen creada y recreada mil veces en la mente

Una sonrisa

Un nano segundo de felicidad

Un atardecer acompañado o a solas

Una canción que hable de uno y de alguien más

Un abrazo

Un beso dado entre sonrisas

Un recuerdo que provoca un estremecimiento en todo el cuerpo

Un niño que encierra sus brazos y sus piernas alrededor de tu cuerpo

Una película que, aunque no termine como nos hubiera gustado, nos deja mudos

Un mensaje recibido por sorpresa en un papel o en un pizarrón.

Una mano que se entrelaza con la otra

Vale la pena vivir por lo simple, por lo cotidiano, por lo que últimamente está demasiado devaluado.

Deja un comentario