Una adivinanza
Un sueño
Una sorpresa
Una fantasía
Un ideal
Una imagen creada y recreada mil veces en la mente
Una sonrisa
Un nano segundo de felicidad
Un atardecer acompañado o a solas
Una canción que hable de uno y de alguien más
Un abrazo
Un beso dado entre sonrisas
Un recuerdo que provoca un estremecimiento en todo el cuerpo
Un niño que encierra sus brazos y sus piernas alrededor de tu cuerpo
Una película que, aunque no termine como nos hubiera gustado, nos deja mudos
Un mensaje recibido por sorpresa en un papel o en un pizarrón.
Una mano que se entrelaza con la otra
Vale la pena vivir por lo simple, por lo cotidiano, por lo que últimamente está demasiado devaluado.