Atracción letal

A veces quisiera ser un escorpión y no una cabra  por el simple gusto de clavar el veneno que llevan acumulado en el extremo de su cola y dejar a mi oponente librado a su suerte.

Lo mismo me sucede con las serpientes. 

Me atraen tanto como los escorpiones, posiblemente porque ambos tienen la misma capacidad de hacer daño.

Pero nací cabra  y la única que sale lastimada en una contienda soy yo porque no hago más que ir una y otra vez con la cabeza gacha tirando hacia el monte y clavando allí la cornamenta.

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