Siempre me gustaron más las ventanas que las puertas y adoro tenerlas abiertas aún en pleno invierno.
Recién escuchaba una canción y pensaba que tal vez este año tenga que cerrarle la puerta a la Sele enamorada y abrirle la ventana a la Sele que viene con un cuaderno repleto de hojas en blanco, hojas que pueda escribir con una brisa que entra por la ventana del mañana.
Tal vez….. quizás.