Hace un par de años que veo como adquirí la capacidad de reinventarme
En esa reinvención me fuí reconociendo camaleónica, ecléctica, intensa y más determinada que nunca.
Me volví mucho más lanzada, arriesgada, honesta conmigo misma y tremendamente descarnada.
También aprendí a no tener tanta incontinencia verbal (salvo cuando me enojo) y a guardar un poco más los planes y proyectos que tengo por realizar.
Lo que todavía no sé es si eso se trata de un proceso evolutivo o simplemente de un acomodamiento frente a las circunstancias de la vida.
Sea como fuere, a mí me gusta el resultado y me gusta la mirada que me devuelve el espejo.