Hoy descubro que me quedé vacía.
De mí, de vos, del aire que respiraba y me daba vida, sencillamente vacía.
Y ese vacío está lleno de desconfianza, cansancio y descreimiento.
No lo sabrás, no lo diré pero no por eso dejará de ser real.
Este no es mi mundo ni mi lugar pero a veces es bueno mirar las cosas desde el lado oscuro de la luna porque no hay brillo posible que enceguezca y confunda.
Mañana será otro día y tal vez me despierte creyendo que puedo recuperar algo de lo que tenía pero no lo sé, no soy adivina ni maga, soy sencillamente una chica despeinada y vacía.