Trato de ocuparme de varias cosas durante el día, miro Netflix o lo que sea para distraerme, leo y trato de no pensar(te) pero no lo logro porque algo dentro de mí me dice que a vos te pasa lo mismo.
Ya sé que no se pueden comparar tus actividades con las mías porque debés estar ocupado mucho más tiempo que yo pero como conozco tu mente creo que en los minutos de silencio que te rodean, me cruzo por tu pensamiento.
Anoche me preguntaba si mi decisión había sido buena o no y tuve un primer impulso de terminar con esto, llamarte y decirte que no tenía sentido, que este tiempo de silencio y separación que impuse me duele más que a vos y que volviéramos todo.para atrás pero fue solamente eso, un instante de locura que la razón arrancó de cuajo veinte segundos después de haber nacido.
Me enviaste una foto, te gustó una mía y te ocupaste de que lo supiera y de esa manera «el no saber» se vuelve imposible porque es como si nunca me hubiera ido de Caleta.
Extraño a futuro, ¿entendés?. Sé que puede pasar un año entero (o màs) hasta que nos reencontremos y eso me agobia desde ahora.
Tengo ganas de abrazarte como lo hice durante el último mes, de jugar y reírme con vos, de ver tu cara al cortar las rodajas de limón para nuestro tequila, extraño todo lo que construimos.
Siento que te pasa lo mismo.
No puedo estar equivocàndome tanto y sin embargo debo intentarlo hasta el final, tengo que darte aire y paz aunque me duela así, como ahora.