Puede ser perfectamente posible porque así me siento desde ayer, como una mujer extraña caminando sobre la superficie de Marte.
En algún momento de este último mes me perdí inexorablemente, siento que no soy la misma que era hasta hace un tiempo atrás y lo que veo cuando cierro los ojos y apoyo la cabeza en la almohada no me gusta para nada.
No sé cómo llegué a Marte aunque sí sé por qué llegué hasta allí y por momentos me siento una completa idiota.
He amagado con cortar lazos mil veces y no por una simple «amenaza» sino porque lo creía necesario de verdad pero nunca pude, no tuve voluntad, fuerzas, ganas… qué se yo! pero ahora siento que puedo porque lo que vivo está inmerso en una burbuja y no me lleva a ninguna parte.
Tengo una mezcla de sensaciones enorme dentro de mí… decepción, pena, cansancio, hastío, verguenza de mí misma, rabia, frustración y para llevar todo esto dentro de mí prefiero arrasar con todo y empezar de cero como hago casi a diario con otras cosas de mi vida.
Mientras tanto seguiré siendo una imagen indefinida caminando sobre una superficie extraña.