Y la frase que alguna vez escribí con acrílico azul en el espejo de mi baño y que aún permanece allí parecería no tener demasiado sentido cuando las novedades no llegan.
La espera y la confianza de la que habla esa frase parece ir minándose poco a poco porque sigo sin saber dónde estás y eso solamente hace que te recuerde todos los días de mi vida y en cualquier momento.
¿Alguna vez sabré dónde hallarte? y no quiero que esta pregunta suene invasiva porque en realidad lo que espero es una respuesta que ponga fin a la tristeza que se aquerenció en el fondo de mi mirada desde aquél 14 de Junio del 2006.