Nunca más

No va a volver a suceder, lo prometo.

Prefiero curar una herida provocada por mi propia ceguera que dudar de tu mirada porque hasta hoy no pude imaginar nunca el dolor que me iba a causar ésto.

Tengo un instinto que pocas veces me ha fallado y al que sigo a ultranza, no sé por qué ayer no hice lo de siempre sin embargo hoy al despertar me reivindiqué y no pienso volver a traicionarlo.

Todo quedará entre los dos, te doy mi palabra y mi propia mirada.

Deja un comentario