No sos lo que creen, lo que crees ni lo que nadie sabe.
Sos ni más ni menos lo que siento cuando te reís o me das un abrazo de bienvenida o de despedida.
El resto son palabras que se las lleva el viento o quedan plasmadas acá pero que antes fueron esas sensaciones sencillas y sin vueltas que me provocó tu simpleza, ésa misma de la que tanto debería aprender.