Pavada de conclusión

Se ve que el aire de mar me vuelve reflexiva y valiente, por eso llego a conclusiones como ésta: no le tengo miedo al amor ni a enamorarme, al contrario, disfruto el estado de enamoramiento y los abismos en los que me paro cuando me siento enamorada pero lo que me aterra (si, la palabra es aterra por más que suene exagerada) es el día a día, la relación, el vínculo que se establece con el hombre elegido para asomarse a ese abismo.

Deja un comentario