Dolor

Llevo casi un mes donde todo me hace mal, todo me duele, me lastima y lo único que sé hacer con precisión es llorar.

Me miro al espejo y veo que me falta luz en la mirada, me falta algo de la alegría que me caracterizaba cuando me nombraban ciertas cosas, lugares o palabras.

Es como si hubiera adquirido la habilidad de deshacerme en lágrimas y dejar que el viento me arrastre de la misma manera en la que arrastro los pies al caminar por la calle con la mirada gacha.

No sé cuándo se irá este dolor (si es que alguna vez se va) y qué cosas se llevará con él pero si de algo estoy segura es de que cuando ya esté lejos y se haya convertido en un punto mínimo en el horizonte, no volveré a ser la misma nunca más.

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