Si pudiera dormir de cara a la pared, antes de cerrar los ojos hasta el otro día dibujaria tu rostro sobre el inmenso espacio en blanco.
Escribiría tu nombre en ella tantas veces como fuera necesario para que lo sintieras y llegaras hasta aquí de madrugada.
Trazaría un marco imaginario alrededor de tu rostro y de tu nombre, lo repasaría noche a noche y lo pintaria de un color distinto todos los dias de lluvia.
Si pudiera dormir de cara a la pared seguramente no intentaría buscarte durante el día como me pasa últimamente y encontraría algún sentido a los sueños que volvieron después de tanto tiempo.
Pero sucede que no duermo de ese lado porque me falta el aire y siento que me ahogo.