Dicen que el amor se transforma con el tiempo, que la pasión dura tres años
y después todo cambia, que sobreviene la calma y el amor se vuelve sereno,
apacible, distinto. No quiero pensar así, quiero pensar que la pasión se mantiene viva tanto tiempo como dure la pareja, que la calma y la paz forman un todo pero no reemplazan a ninguna sensación,simplemente conviven en perfecta armonía.
Prefiero pensar que la pasión no se extingue y no me refiero simplemente
al deseo sexual sino a la pasión arrebatadora que se siente al mirar a los ojos
a la persona que amamos, a esa que acelera el corazón cuando escuchamos
la voz o los pasos de esa persona con la que queremos vivir hasta el último día
de nuestra vida, aunque la vida dure solamente tres minutos más.
Quiero sentir que cuando la piel se vuelva traslúcida, el andar pausado y la voz susurrante, el amor se hará con las manos y la mirada.
Necesito seguir creyendo que el amor no se transforma y que nada es posible si no admiramos a la persona que tenemos al lado.